1. Acciones como el apoyo emocional, escucha activa, orientación y contención son practicas seguras para una correcta intervención al paciente.
2. En la historia clínica deben quedar registrados todos los datos actualizados y los hallazgos de riesgo suicida para aplicar un seguimiento de posibles signos de alarma, involucrando en la situación a sus acompañantes para que puedan identificar y manejar posibles crisis.
3. Capacitar a familiares en lo que corresponde a la prevención y manejo de crisis. Garantizar citas regulares que permitan el seguimiento de las tareas terapéuticas. Poner en conocimiento las líneas de apoyo.