– Fomentar pausas conscientes frente a su propio proceso, revisión de acuerdos, revisión de tareas, seguimientos, planes de acuerdo a cada caso particular.
– Explorar valores y límites personales como brújula para decisiones de cuidado, identificando que la información que se brinda al paciente es clara y entendible. y brindar puentes cuando no queda clara la información.
– Modelar autocompasión y flexibilidad, ofreciendo miradas amables frente a la autoexigencia o el juicio interno, por ejemplo entiendo que no hayas logrado terminar hacer algo pero que crees que pudo ser. mantener comunicación constante en doble vía.